Cintas magnéticas: usos, tipos y ejemplos

Muchas de ellas datan de la época de almacenamiento de música y películas de las décadas doradas de los 70´s y 80´s. Pero otras se remontan al año de 1878 cuando se inventó como recurso utilitario para diversos propósitos, como veremos más adelante. Estamos hablando de las cintas magnéticas, y en este post se abordarán algunos aspectos de este valioso aporte, como su historia, tipos, usos, y mucho más, sigue la pista.

Cintas magnéticas

Cintas magnéticas: origen, tipos y función

Desde los tiempos comenzó el almacenamiento de datos en diversos dispositivos considerados hoy día como rudimentarios, han pasado muchos años, donde cada día se busca hacerlos más eficientes y capaces de guardar cuantioso volumen de información, casi de forma masiva.

Lo cual sin duda siempre ha sido la intención de los especialistas en la informática, es decir, diseñar mecanismos que permitan guardar colosales datos; siendo esta la razón del diseño de las cintas magnéticas, puesto que estas operan como un mecanismo de respaldo para diversos archivos, siguiendo a su vez un interesante proceso secuencial de datos.

¿Qué son las cintas magnéticas?

Las cintas magnéticas se puede conceptualizar como un recurso similar a un dispositivo de guardado, siendo ideado para contener gran volumen de datos en formatos digitales o respaldarlos al grabar en pistas. Esto ocurre en una banda de polietileno, con un diseño en magnético, generalmente en cromo u óxido de hierro.

Variedad en los nombres

Con seguridad, todos en cierto momento de la vida ha oído alguna referencia acerca de las cintas magnéticas, sin percatarse si quiera qué se trata, o reconocer el modelo debido a los diversos tipos y nombres con los que suelen conocerse estos recursos.

Se puede tratar de cintas magnéticas para guardar audios, puesto que las mismas responden a distintos nombres, según el equipo donde se usen o al tipo de archivo musical que manejan, no obstante, enseguida se dejan algunos de los nombres más usuales:

  • Cinta de bobina abierta: se trata de cintas magnéticas para grabar datos, particularmente sonidos formulados por los Magnetófonos.
  • Casette: nombre dado a las cintas magnéticas o conjunto de estas para usarse sobre una pletina (o Walkman en inglés). Estos a su vez se dividen en otros tipos, puesto que muchos de ellos pueden contener audio, otros vídeos, inclusive, documentos.
  • Cartucho: este es otro recurso tecnológico fundamentado en las cintas magnéticas, también usadas para guardar datos.

Cintas magnéticas

Mayor descubrimiento o avance actual

Se puede creer que debido al arduo trabajo que hacen las cintas magnéticos estas se dañan o deterioran al pasar los años, o que pueden perder su eficacia cuando se comparan con las tecnologías más actuales. No obstante, esta premisa no es cierta, puesto se pueden usar, aunque claro está nunca se puede guardar la misma cantidad de información que se almacena actualmente, así como algunas mejoras en sus componentes.

En este sentido vale traer a colación, un avance propiciado en este ámbito gracias al descubrimiento de la reconocida compañía Sony de Nihonbashi, Tokio/Japón, quien tiene en su haber la mayor tecnología en cintas magnéticas. Esta gigante es responsable de un proyecto donde se creó una nueva tecnología que permitirá almacenar en una cinta magnética, la colosal capacidad de 185 TB.

Ventajas

Cumpliendo con las expectativas de una tecnología que ha incursionado de manera exitosa en diversos campos, las cintas magnéticas son capaces de realzar en muchos aspectos. Emplear estas cintas puede traer muchas ventajas, aunque responde a la función, situación y necesidad particular. En cualquier caso, a continuación se dejan algunas de las ventajas más observadas de estas herramientas:

Alta densidad de datos

Las cintas magnéticas están ideadas para guardar cantidades considerable de información de toda índole. Por ejemplo, en los carretes ordinarios, disponen de una cinta sencilla de unas 10 pulgadas de diámetro y una longitud  de unos 2400 pies. De estas, según las unidades que se usen de cinta magnética puede grabar una media de 800, 1600 y hasta 6250 caracteres por pulgada, de acuerdo a la unidad que se use.

Bajo costo

Pese a la utilidad de las cintas magnéticas, su valor es relativamente económico, lo cual contribuye a que su distribución se realice a precios realmente razonables y justos, permitiendo además su uso en diversos dispositivos.

Por su parte, el carrete que se suele comerciar habitualmente en tiendas de electrónica e informática corresponden a 10 pulgadas, a un costo relativo que oscilan los 10 o 20 $ dólares. Los mismos son pequeños, toda vez que los carretes compactados pueden pesar menos de 1,5 kg.

Cintas magnéticas

Facilidad de manejo

Otro aspecto que se puede valorar como ventaja, es la sencillez de su manejo y movilidad de este eficiente invento. Aquellas cintas magnéticas de cerca de 10 pulgadas pesan aproximadamente 1.300 G, las cuales van incrementando el peso según su tamaño. De hecho, aquellas que ofrecen que gran cantidad de pulgadas, aun poseen un peso que puede manejarse por una persona.

Evolución continua

No hay problema alguno al comprar una cinta magnética, pues con toda seguridad que al pasar del tiempo, existan otros y nuevos usos para la misma, aunque emerjan versiones más actuales.

Ciertamente, la cintas magnéticas han logrado permanecer activas en el mercado durante largos años, ello gracias a su utilidad, pues el hombre ha podido evolucionarlas y adaptarlas con facilidad a nuevas tecnologías, y hasta ahora no hay señales de que en un futuro estas desaparezcan. En vista de lo cual, se puede tener la certeza que estas cintas continuarán optimizándose cada vez más, para brindar siempre una mejor versión de ella misma.

Desventajas

Como no todo es perfecto, y pese a las excelentes prestaciones de la cintas magnéticas, estas también poseen algunas notorias desventajas, frente a otras herramientas similares y más modernas que están disponibles en el mismo mercado. Las más comunes son las que siguen:

Falta de acceso directo a los datos almacenados

Debido a que las cintas magnéticas operan de forma secuencial, trabaja la información en forma de lotes o bloques. Y pese que ciertamente, esto ayuda a que los archivos no se corrompan con facilidad, además de mantenerse organizados; pero esta tarea de trabajar por lotes conlleva a tener que revisar toda la cinta para detectar las fallas.

Delicadas ante el polvo y las partículas externas en general

Pese a su durabilidad, las cintas magnéticas pueden ser vulnerables y delicadas, en el supuesto de que estén expuestas a cierta cantidad de polvo. Pudiendo acarrear fallas en su lectura, conllevando incluso, a eventuales errores en el proceso de almacenamiento de datos.

Y aunque por lo general, estas cintas están en áreas cerrada y de difícil acceso para agentes externos, no están del todo exentas del ingreso de partículas que puedan penetrar de alguna forma a la protección, e interferir con el trabajo de las cintas magnéticas.

Problemas con la temperatura

Asimismo se debe agregar, que las cintas magnéticas son susceptibles de problemas en caso de exponerse a temperaturas que socaven sus capacidades. En tal sentido, fallarán al someterse a temperaturas muy altas, pudiendo incluso, hasta derretirse un poco el material. Y aunque el daño no es inmediato, ante sobrecalentamientos sostenidos en el tiempo, pudiera  problemas a largo plazo.

Mientras que en climas muy húmedos, también son pueden presentar problemas. Pues la humedad las puede oxidar también a largo plazo en algunas áreas de las cintas magnéticas, dejando de funcionar al perder su propiedad de magnetismo.

Usos

Actualmente, las cintas magnéticas se ha expandido a gran variedad de áreas y usos, y como no podía ser de otra forma, han resaltado  por su capacidad de almacenaje de datos de forma colosal. Gracias a este atributo para resguardar información, se han transformado en uno de los dispositivos de más uso también masivo, siempre y cuando la rapidez para acceder a la información no resulte tan importante.

Una muestra de ello se observa en los enormes cartuchos de bibliotecas que contienen abundantes datos, u oficinas estatales, que su tarea es guardar información por largo tiempo.

Otro motivo de su uso, de preferencia sobre otras opciones disponibles, es porque además las cintas magnéticas son una de las opciones más limpias o ecológicas que se pueden hallar hoy día, puesto que sus componentes energéticos necesarios para su desarrollo son mínimos.

Historia de las cintas magnéticas

Sobre la historia de las cintas magnéticas, se debe comenzar por su fecha de aparición en el mundo, cuya época histórica comenzó con un prototipo de la grabación magnética, a cargo del inventor británico Oberlin Smith, por el año de 1878. Este primer descubrimiento estuvo dedicado al Telegráfono, presentado bajo una patente de otro personaje en 1898, como fue el danés Valdemar Pouseln.

Este personaje logró grabar de forma magnética su propia voz, usando un cordón de piano, cuya intención fue crear un mensaje para dejarlo en la cabina telefónica, inclusive cuando los usuarios no se estaban en casa. El cual a su vez sería el comienzo de otro invento, la conocida respuesta del buzón de mensaje.

Presentación del invento de Poulsen

Luego de culminar y tener la patente para comercializar el invento, comenzó la labor de exponerlo al público. Donde apenas se comprobó su perfecto funcionamiento, Poulsen trasladó su invento de grabación magnética a otros países europeas y ciertas localidades de Estados Unidos. Y una vez culminó sus viajes,  había visitado 38 naciones donde dio a conocer su maravillosa creación.

Luego de algunos años se dio inicio al diseño de diversos modelos de grabadoras magnéticas, estas continuaban con la misma esencia de la grabación. Luego surgió otro invento destacado de este tipo en Alemania, como fue el Magnetófono. Este nuevo invento usaba una placa de acero en forma de cinta o tira de alambre, con ello se buscaba reproducir el sonido concentrado en ondas magnéticas.

Al pasar el tiempo, surgieron otras invenciones y otros prototipos de grabadoras magnéticas, que permitían grabar las voces de sus dueños. Un invento que no tenía un fin comercial empezó a distribuirse masivamente, y además demoró poco tiempo en llegar a las compañías telefónicas, las oficinas, la radio y hasta la milicia.

Curt Stille y la llegada de las cintas magnéticas

Aunque Poulsen fue el responsable de comercializar el telegráfono, sin dudas la utilidad real tuvo lugar con Curt Stille.  Sería este personaje quien creara algunas de las versiones de grabadoras más significativas de la historia, como el ecónofo ideado en 1930, arribando al mercado en 1933 denominándose Dailygraph. Fue una grabadora que usaba mensajes procesados en bloques en el interior de un carrete, y los mismos usaban cintas magnéticas para guardar la información.

Cintas magnéticas durante la Segunda Guerra Mundial

En este sentido, las cintas magnéticas fueron protagonistas en la II Guerra Mundial, donde se usaron por las primeras computadoras que existían para la época. Estos equipos tenían como fin descifrar códigos sobre secretos militares, ubicar bases y laboratorios, zonas de rehenes e incluso, tecnología atómica. La alianza por su parte, las usó como una forma traducir o descifrar dígitos creados por la milicia alemana.

De este tipo de computadoras que se tienen, destaca Mark I, por el año 1943. Este tenía como propósito ubicar la ruta que seguirían los cohetes lanzados por los rusos, al tiempo de conocer antes de tiempo la zona de impacto.

Se puede mencionar además, la Eniac que data de inicios de 1946, y era usada como un soporte para las computadoras anteriores. De hecho, contaba con un equipo que ayudaba en las elecciones, generando predicciones sobre el posible ganador, y que se denominó Univac I, de 1952.

Primer convertidor de cinta magnética

Cabe mencionar que el desarrollo de los referidos ordenadores, trajeron consigo una evolución para las cintas magnéticas. Cerca de 1955 nació el tape-to-card converter, el mismo representó un inédito convertidor en usar una cinta como una tarjeta de almacenaje. Tenía igualmente una cinta magnética de nombre Uniservo, usada por la computadora Univac. La misma se usaba sólo para lectura, aunque en el convertidor se utilizaba como contenedor, creada por Remington Rand.

Mientras que por el año 1949, nació la Edvac la cual pasó desapercibida. Sin embargo, fue la primera computadora que empleó cintas magnética para almacenar información, aunado a que estaba en el interior del selecto grupo de computadoras antiguas pioneras en el sistema binario. En cuya época se evidenció un avance en el sistema decimal, para dar paso a métodos más modernos, así como la inclusión de un lector para acceder la datos guardados en una cinta magnética de una computadora.

El paso de tarjeta a cinta magnética fue rentable

Sin duda era rentable, aunque las personas aun tenían sus dudas en usar nuevas tecnologías en aquella época, en vista de lo cual el paso de tarjetas a las cintas magnéticas resultó más lento de lo esperado, además de difícil de llevar. Dichas tarjetas ofrecían como principal atractivo su capacidad para leer y revisar hasta un máximo de 120 tarjetas por segundo.

Otras funciones de la Uniservo

El principal atributo y atractivo de la Uniservo, fue su amplia capacidad para almacenar datos, la cual era muy por encima de la media existente en el siglo IX, aunque también contaba con otras prestaciones de gran atractivo. De estas funciones se pueden referir:

Capacidad de lograr información de dos formas distintas, una era usar un convertidor de tarjetas, logrando leer la información guardada en la tarjeta rotulada para luego disponerla en su cinta magnética. La segunda forma, era similar a una máquina de escribir eléctrica personal, llamada Unityper que era capaz de generar caracteres usando el moderno (para entonces) sistema binario, que podía procesar la enorme cantidad de 12 mil caracteres por segundo.

Llegada de las diversas cintas magnéticas

Al pasar el tiempo surgieron otras modalidades de archivos, por lo que las cintas magnéticas debieron segmentarse en distintas formas a fin de reconocerlos. Un ejemplo de ello fue en el año 1987 cuando aparecieron los primeros formatos específicos para las cintas magnéticas el DAT.

Tipos de cintas magnéticas

En este punto se tratarán los tipos de cintas magnéticas, las cuales han podido desarrollarse y cumplir su objetivo de forma ideal en casi todas las áreas alusivas al contenedor de datos, siendo esto posible debido a sus diversos formatos que lograron especializarse en prácticamente todo. Por ello, cada tipo posee distintos atributos que lo ayudan a resaltar en su campo, como son sus dimensiones físicas, la construcción química que han empleado en crearse.

Por una parte, están los dispositivos que usan cintas magnéticas que también influyen en su tipo, como aquellos especializados en guardado de grandes volúmenes de contenidos en estas cintas, que además funcionan adecuadamente cuando se desea hacer copias de seguridad (DLT). Dentro de los principales formatos se pueden mencionar:

DLT

Sus siglas quiere decir Digital Linear Tape, cuya traducción sería algo como cinta de línea digital, las cuales se usan se básicamente para el resguardo de información digitalizada. El campo que más ha usado este tipo de cintas magnéticas son los Backuo, una empresa desarrolló por primera vez este tipo de elementos se llamó DEC quien logró crearla en 1984.

Generaciones de DLT

Enseguida pasaremos a enunciar las generaciones de esta variante, o nuevas generaciones ocurridas a lo largo de los años, cuya intención fue lograr una de las mejores cintas magnéticas. Veamos las generaciones de DLT.

  • TK50/Tz30: data de 1984, siendo una de las primeras cintas magnéticas alusivas al DLT. Fueron ideadas de los ingenieros de DEC.
  • TK70: emergió por el año 1987, también de la mano de DEC. Representó un modelo mejorado de sus antecesores el TK50 y el TZ20.
  • THZ02/DLT600/Tx86: se exhibieron en el mercado por 1991, siendo un modelo de vanguardia de las compañías DEC y Quantum Corporation.
  • DLT2000XT: esta entrega data de 1995, muy novedosa, aunque no pudo compensar la colosa evolución de su antecesor.
  • SDLT 220: este modelo es del año 1998, y fue la super remontada de la empresa, logrando metas aparentemente imposibles de lograr en el primer milenio.
  • DLT-S4: de esta última versión se publicaron todas sus novedosas prestaciones y data del 2006.

DDS

Por su parte DDS deriva de Digital Data Storage, que significan cinta de almacenamiento de datos digitales. Se ideó de un derivado, por lo que se puede afirmar que es el único tipo de cinta magnética que tiene inmerso dos tipos en uno solo. Este prototipo derivado no muy reconocido, se denominó DAT, lo que es igual a Digital Audio Tape, haciendo honor a una línea digital de audio.

Generaciones de DDS

  • DDS-1: corresponde al primer modelo con capacidad para 1,3 GB sin comprimirse, y en caso de archivos comprimidos puede crecer hasta los 2,6 GB, lo que no estaba nada mal.
  • DDS-2: continuo con el mismo modelo de comprimir, portando normalmente los 4 GB, y comprimido en total 8 GB.
  • DDS-3: alcanzó los 12 GB sin comprimir además de unos colosales 24 GB comprimidos. Aunque su tamaño no fue mejorado tanto, puesto que apenas superó 125 mts.
  • DDS-4: este modelo alcanzó los 20 GB sin comprimir, logrando asimismo almacenar 40 GB comprimidos.
  • DAt 72: desde esta versión se habla de tecnología más novedosa y moderna, que alcanzan los 36 GB sin comprimir y 72 GB comprimidos.
  • DAT 320: obedece al último modelo planteado y existente en el mercado hasta ahora, pero sin fecha de mercadeo.

SLR

Dentro de las cintas magnéticas que causaron menos sensación están las SLR, para referir a Scalable Linear Recording. Su lanzamiento lo hizo la empresa Tandberg Data, alusiva a la línea que tenía para su QIC. Las prestaciones de esta cinta estuvieron a cargo de Tandberg Data no fueron las mejores, por ello continúan mejorando y colocarse a la par de sus rivales en el mercado.

Generaciones de SLR

  • SLR1: es de 1986, y posee 250 MB además de su potente velocidad de 84,8 MB/S.
  • SLR2: salió al mercado en 1988, es una cinta magnética que cumplió con lo prometido, logrando además los 525 MB y una velocidad de 199 MB/S.
  • SLR3: esta llegó sin mucho entusiasmo, inclusive, los usuarios se sintieron decepcionados, puesto que no duplicó las prestaciones de la cinta magnética anterior.
  • SLR4: nació en 1992 logrando elevar su capacidad a 2,5 GB y una velocidad de 296 MB/S.
  • SLR5: representó el final de las versiones ordinarias de SLR, con entrada en 1997 apenas alcanzó los 4 GB y una velocidad de 287 MB/S.
  • SLR 50 MLR1: llega en el mismo año 1997, cuyo modelo se basó sólo en la velocidad de grabación.
  • SLR 50 MLR3: esta última versión fue la más moderna, y data de 1998 con una capacidad para 20 GB y una velocidad de 2 mil MB/S, toda un novedad para la época.

Construcción de una cinta magnética

Sobre la elaboración de las cintas magnéticas, se debe agregar que estas se han usado en diversos campos, en vista de lo cual requieren a su vez de distintos materiales y variados componentes en su construcción. De tal forma que las áreas de aplicación son muy amplios, pudiendo referir los campos de informática, de negocios, comerciales, digitales, entre muchas otras.

Po lo general cuando se construye una cinta magnética, se emplean métodos estándar, usando una película de vinilo, la cual se coloca sobre un revestimiento de elementos con propiedades de magnetismo, como es el polvo magnético. Asimismo, para que su diseño obtenga éxito se requiere también desarrollar una capa mucho más delgada, dado que las partículas del magnetismo disponen de cantidades inferiores a los 10 nanómetros.

Una construcción que rompe récords

Como bien se refirió con anterioridad, las cinta magnéticas representan la opción ideal cuando de capacidad de almacenaje se trata, aunque el récord mundial se obtuvo gracias al Instituto de Tecnología de Tokio, quien logró desarrollar un sistema de pulverización catódica. Este permitió que las partículas de material ferroso o lo que es lo mismo (hierro magnetizado) lograran un tamaño casi imposible de lograr con otras herramientas.

Mantenimiento

En este último punto de rebe hacer traer a colación, uno de los atributos estándares en todas las cintas magnéticas, y es lo relativo al adecuado mantenimiento de sus campos magnéticos. Y es que las cintas magnéticas deben por razones obvias mantenerse fuera del alcance de cualquier campo magnético, toda vez que pueden dañar los datos almacenados en ellas.

Otro factor a considerar en la temperatura, la cual debe ser adecuada, puesto que de estar muy caliente pudiera dañar sus elementos de metales magnetizados, en vista de lo cual la temperatura ideal sería entre los 6 y 20 g.

También se debe referir como parte de su mantenimiento, la humedad por cuanto esta es capaz de obstruir el proceso de grabación al oxidar progresivamente sus componentes metálicos. De tal manera que lo ideal es propiciar una humedad mínima, la cual se estima entre 30 a 60%.

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